e todo el Archipiélago Canario, el Hierro es la isla más pequeña. Sus 278 Km. cuadrados de superficie nos ofrecen una gran diversidad paisajística: desde los áridos lajares y las fascinantes formaciones volcánicas del Sur y el Oeste, hasta las fértiles tierras del valle de El Golfo con viñedos y plantaciones en la zona noroeste, pasando por los densos pinares y las laurisilvas de la zona central de la isla.

La belleza casi virgen de El Hierro, unida a los sorprendentes paisajes, a un cuidado meticuloso de su entorno y a la gran peculiaridad de sus gentes, únicas y entrañables, la convierten en el lugar ideal para miles de personas que llegan todo el año buscando tranquilidad y paz.

En esta pequeña isla de origen volcánico el reloj pierde gran parte de su sentido. La calma que se respira hace que uno recorra la isla con el mismo espíritu, dejándose arrastrar por la fuerza telúrica que se entretuvo en dibujar los caprichosos paisajes de lavas retorcidas.

En El Hierro todo es posible: bañarse en un estanque salado en la ladera de una montaña, contemplar la belleza multicolor de su capital, Valverde, o retroceder milenios a través de la arqueologíķa de El Tagoror.

Descubra el manantial milagroso, relájese en el balneario de Sabinosa y no deje de conocer el Bosque de las Sabinas, únicas en el mundo.